Residencial Fraile · Jilotzingo, Estado de México
«Residencial Fraile empezó como lo que empieza casi todo aquí: un terreno parado y una familia decidiendo qué hacer con él.»
Ese es el punto del modelo. El predio no se vendió: entró al proyecto. Grupo CISA se hizo cargo de la factibilidad, el proyecto arquitectónico, los permisos, el esquema financiero, la obra y la comercialización. Quien aportó el terreno no cobró el precio de un lote, sino la parte del desarrollo que se acordó por escrito antes de mover una sola piedra.
Es el mismo camino que puede recorrer su terreno. La diferencia entre uno y otro caso está en la ubicación, el uso de suelo, la superficie aprovechable y la situación jurídica, que es justo lo que revisa la precalificación.
Pendiente: el testimonio firmado del propietario que aportó el predio. Es el insumo que más convierte de todo el sitio y el único que no podemos escribir nosotros.
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